Diputado 85'

Opinión

Han pasado 33 años ¿ Y los asesinos de Monseñor Romero dónde están?

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En 43 años de ser periodista me avergüenza, decir y conocer que la justicia en El Salvador es la más corrupta  y permite la impunidad. La Corte Suprema de Justicia, generalmente, ha sido manipulada por los partidos políticos y no permiten que se castigue a los criminales.

En el caso de  Monseñor Romero, La Comisión de la Verdad  designada por los Acuerdos de Paz, investigó y confirmó la responsabilidad del Mayor Roberto D'Aubuisson de haber ordenado el asesinato de Monseñor Romero. D'Aubuisson fue el fundador del partido ARENA y de los Escuadrones de la Muerte.

Qué dice la  Comisión de la Verdad:

 “El 24 de marzo de 1980 el Arzobispo de San Salvador, Monseñor Oscar Arnulfo Romero y Galdámez, fue asesinado cuando oficiaba la misa en la Capilla del Hospital de la Divina Providencia.
La Comisión concluye lo siguiente:

1. El ex-Mayor Roberto D'Aubuisson dio la orden de asesinar al Arzobispo y dio instrucciones precisas a miembros de su entorno seguridad, actuando como  ‘escuadrón de la muerte’, de organizar y supervisar la ejecución del asesinato.

2.Los capitanes Álvaro Saravia y Eduardo Ávila tuvieron una participación activa en la planificación y conducta del asesinato, así como Fernando Sagrera y Mario Molina.(Hijo del ex presidente  Coronel Armando Molina)
3.Amado Antonio Garay, motorista del ex-Capitán Saravia, fue asignado para transportar al tirador a la Capilla. El señor Garay fue testigo de excepción cuando, desde un Volkswagen rojo de cuatro puertas, el tirador disparó una sola bala calibre .22 de alta velocidad para matar al Arzobispo.

4.Walter Antonio 'Musa' Álvarez,  junto con el ex-Capitán Saravia, tuvo que ver con la cancelación de los 'honorarios' del autor material del asesinato”.

Capitán Álvaro Saravia identifica  al guardia que asesinó a Monseñor  Oscar Romero por mil colones los cuales fueron pagados por D'Aubuisson:

“Yo no conocía al tirador. Ese día lo vi yo en el carro, meterse al carro de barba. Y después le fui a entregar yo personalmente los mil colones que le entregó, que los pidió prestados D´Aubuisson a Eduardo Lemus O´byrne. En la casa de él estábamos nosotros cuando llegaron a decirle que… ¡A cobrar! Y Roberto d´Aubuisson jamás manejaba dinero. Le prestó mil colones a este para entregárselos.”

“Eduardo Lemus O´byrne es un conocido empresario salvadoreño. Ha sido presidente de la Asociación Nacional de la Empresa Privada, propietario de granjas avícolas y un hombre muy conocido en los círculos empresariales centroamericanos”.

“Fue un acérrimo enemigo de la reforma agraria, desde los tiempos del coronel Molina, y se acercó, casi de manera natural, al grupo de D´Aubuisson. De Saravia y Sagrera dice: Esos eran unos matarifes. Yo con ellos nunca tuve nada que ver. Yo defiendo principios, pero estos se habían vuelto guerreros y mafiosos.

“Asegura que nunca, nunca le dio dinero a D´Aubuisson y que, si le hubiera pedido mil colones para dárselos al asesino de Romero, sin duda lo recordaría. Y no, no recuerdo esa reunión. Esa reunión nunca pasó”.

“Lemus O´byrne se separó de D´Aubuisson y los fundadores de Arena poco después. El 14 de septiembre de 1982, su cuñado, Julio Vega, piloto aviador, desapareció en una pista aérea en Guatemala. “Creo que lo eliminaron porque andaba traficando armas para el FAN”, dice Lemus. El FAN era el Frente Amplio Nacional, un movimiento paramilitar dirigido por D´Aubuisson que sentó las bases de Arena”.

“La viuda de Vega se casó poco después con D´Aubuisson, y Eduardo Lemus O´byrne aún no descarta que haya alguna relación entre el homicidio y la relación amorosa. Solo eso explica que, cuando uno de sus amigos comenzó a investigar el crimen, pronto fue amenazada su vida: “Lo trató de matar el grupo de D´Aubuisson, Sagrera y Saravia. Entonces yo le dije a Roberto: conmigo no estés jodiendo, que yo sí te voy a quebrar el culo”.
“El capitán Saravia insiste en que el dinero lo puso Lemus O´byrne. “Dio los mil pesitos. Yo mismo se lo fui a entregar. Llegué donde él y le dije, mirá, dice Roberto d´Aubuisson que no quiere saber ni mierda de vos, que te arreglés con tu jefe”.

“El dinero se lo fue a entregar al estacionamiento de un pequeño centro comercial en el oeste de San Salvador, llamado Balam Quitzé. Ahí lo esperaba el tirador, ya sin barba, acompañado de Walter “Musa” Álvarez, un extraño hombre que murió asesinado poco después”.
A los 33 años del asesinato, el gobierno del expresidente Duarte, hizo lo posible por capturar y condenar  a D'Aubuisson, pero ARENA, manipuló a la Corte Suprema de Justicia. Alfredo Cristiani de ARENA, no hizo nada; Armando Calderón Sol; Paco Flores y Tony Saca  también de ARENA, fueron cómplices  de este crimen y el mismo presiente Funes que no ha permitido que se investigue, siguen  como siempre,encubriendo a los criminales.
¡¡¡Monseñor Romero vive en el pueblo!!! Castigo a los criminales.
¿Quién dijo miedo?
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