¿Monseñor Romero fue asesinado por odio a la fe, o por defender al pueblo?




¿Monseñor Romero fue asesinado por odio a la fe, o por defender al pueblo? 


Dentro de la lucha interna en el Vaticano y en los últimos 35 años, las fuerzas subversivas de la derecha  obstaculizaban  la Beatificación de Monseñor Romero y a muchos salvadoreños, no les parecía  calificar el asesinato de Monseñor “por odio a la fe” y la iglesia católica salvadoreña, que se había mantenido al margen  de reconocer  la santidad, el sufrimiento y las luchas  de  Monseñor Romero  en un clero dividido  que acusaba al arzobispo  de terrorista, de izquierdista, de provocar  asesinatos, y otros señalamientos, al ser reconocida la santidad de Monseñor Romero, la Iglesia no utilizó el martirio  de Monseñor  “por odio  a la fe” como lo calificó el Vaticano,   sino  que lo calificó, de “mártir por amor”.

Los 3 años  del Arzobispo Monseñor Romero, El Diario de Hoy, La Prensa Gráfica,  Diario El Mundo,  las señales de televisión y la mayoría de las radios difusoras, junto al gobierno militar,  realizaron una malvada  campaña  en contra del Arzobispo y ahora 35 años después, el Vaticano realizó un exorcismo  y estos medios de comunicación, durante una semana- a los 35 años-,  han dedicado cientos  de páginas  hablando de la santidad de Romero.
La colonia Escalón  con la oligarquía, el Frente femenino, El  faro, junto a   Roberto d'Aubuisson y   el ejército militar,  se han mantenido en silencio  y para condenar sus acciones, la plaza Salvador del Mundo  se convirtió “en una flecha clavada  en el corazón del enemigo” utilizando  las palabras  del comandante  guerrillero Raúl Hércules  que durante la guerra  dijo “Guazapa  es una flecha clavada en el corazón   del enemigo”.

Nuestro Arzobispo Monseñor Romero sufrió muchas amenazas a muerte, por teléfono  y mensajes anónimos y en una de sus homilías,  consultó a los salvadoreños sobre una carta  que le enviaría al presidente de los Estados Unidos Jimmy Carter  el 17 de febrero de 1980, Monseñor Oscar Arnulfo Romero, arzobispo de San Salvador  dice: “Señor Presidente:

En estos últimos días ha aparecido en la Prensa Nacional una noticia que me ha preocupado bastante: Según ella su gobierno está estudiando la posibilidad de apoyar y ayudar económica y militarmente a la Junta de Gobierno.

Por ser usted cristiano y por haber manifestado que quiere defender los Derechos Humanos me atrevo a exponer mi punto de vista pastoral sobre esta noticia y hacerle una petición concreta.

Me preocupa bastante la noticia de que el Gobierno de Estados Unidos esté estudiando la manera de favorecer la carrera armamentista de El salvador enviando equipos militares y asesores para “entrenar a tres batallones salvadoreños en logística, comunicaciones e inteligencia”. En caso de ser cierta esta información periodística, la contribución de su Gobierno en lugar de favorecer una mayor justicia y paz en El Salvador agudiza sin duda la injusticia y la represión en contra del pueblo organizado que muchas veces ha estado luchando porque se respeten sus derechos humanos más fundamentales.

La actual Junta de Gobierno y sobre todo las Fuerzas Armadas y los cuerpos de seguridad desgraciadamente no han demostrado su capacidad de resolver, en la práctica política y estructuralmente, los graves problemas nacionales. En general sólo han recurrido a la violencia represiva produciendo un saldo de muertos y heridos mucho mayor que los regímenes militares recién pasados cuya sistemática... violación a los derechos humanos fue denunciada por la misma Comisión Interamericana de Derechos Humanos.

La brutal forma como los cuerpos de seguridad recientemente desalojaron y asesinaron a ocupantes de la sede de la Democracia Cristiana a pesar de que la Junta de Gobierno y el Partido- parece ser -no autorizaron dicho operativo es una evidencia que la Junta y la Democracia Cristiana no gobiernan el país sino el poder político está en manos de militares sin escrúpulos que lo único que saben hacer es reprimir al pueblo y favorecer los intereses de la oligarquía salvadoreña...

Si es verdad que en noviembre pasado “un grupo de seis americanos estuvo en El Salvador (...) suministrando doscientos mil dólares en máscaras de gases y chalecos protectores e instruyendo sobre su manejo contra las manifestaciones” Ud. mismo debe estar informado que es evidente que a partir de entonces los cuerpos de seguridad con mayor protección personal y eficacia han reprimido aún más violentamente al pueblo utilizando armas mortales...

Por tanto, dado que como salvadoreño y Arzobispo de la Arquidiócesis de San Salvador tengo la obligación de velar porque reine la fe y la justicia en mi país, le pido que si en verdad quiere defender los derechos humanos:
 Prohíba se dé esta ayuda militar al Gobierno Salvadoreño.  Garantice que su gobierno no intervenga directa o indirectamente con presiones militares, económicas, diplomáticas, etc., en determinar el destino del pueblo salvadoreño... 

En estos momentos estamos viviendo una grave crisis económico-política en nuestro País, pero es indudable que cada vez más el pueblo es el que se ha ido concientizando y organizando y con ello ha empezado a capacitarse para ser el gestor y responsable del futuro de El Salvador y el único capaz de superar la crisis....

Sería injusto y deplorable que por la intromisión de potencias extranjeras se frustrara el pueblo salvadoreño, se le reprimiera e impidiera decidir con autonomía sobre la trayectoria económica y política que debe seguir nuestra patria.

Supondría violar un derecho que los obispos latinoamericanos reunidos en Puebla reconocimos públicamente -cuando dijimos- “La legítima autodeterminación de nuestros pueblos que les permita organizarse según su propio genio y la marcha de su historia y cooperar en un nuevo orden internacional...” (Puebla, 505).

Espero que sus sentimientos religiosos y su sensibilidad por la defensa de los derechos humanos lo moverán a aceptar mi petición evitando con ello un mayor derramamiento de sangre en este sufrido país...

Atentamente,

Oscar A. Romero (Arzobispo)”

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Colonia Escalón: Zona roja del odio a la Fe Contra Monseñor Romero





 Por: René Hurtado

El lunes 24 de Marzo de 1980, cuando salí  de la Policlínica Salvadoreña  en la 25 Avenida Norte  de San Salvador, después de haber constatado   que Monseñor Romero había sido asesinado y  al pasar la información  en la Radio Cadena Central  para la cual laboraba, se me avisó, que el gobierno  de la Junta Militar había ordenado, una Cadena Nacional de radio, para callar cualquier información que se relacionara con el Asesinato de Monseñor Romero.


Me dirigí  como a las 7:00 de la noche  por la zona del parque Cuscatlán y tomando la Alameda  Roosevelt buscando el lugar “donde se escuchaban Cohetes”  y mientras las calles estaban solas, llegué al “Monumento  Salvador del Mundo” y desde ese lugar  hacia arriba,  confirmé  que los habitantes de la colonia Escalón, “estaban contentos, porque  Romero el comunista había muerto”. Esta colonia Escalón es habitada  por  gente de  la oligarquía  que son seguidores del partido ARENA y del mayor Roberto d'Aubuisson, que la Comisión de la Verdad  “lo señaló   como  el autor intelectual  del asesinato de Monseñor Romero”.


Irónicamente en la Plaza Salvador del Mundo  se realizará la Beatificación de nuestro Santo y como 3 kilómetros-al poniente-  se encuentra  el centro comercial Balam Quitzé, que según las informaciones, “allí se pagó  mil colones  al asesino de Monseñor Romero, quien fue identificado como  el Guardia Nacional Marino Samayor Acosta  que en esa época, era uno de los Guardaespaldas  de Mario Molina, hijo del Coronel  Arturo  Armando Molina, expresidente de la República”.


El capitán del ejército Álvaro Saravia amigo de D´Aubuisson, miembro de ARENA  y   de los Escuadrones de la Muerte” dijo al periódico virtual el Faro, quién fue el responsable  del asesinato del asesinato de Monseñor Romero:

“Dos o tres días después del asesinato de monseñor Romero, el grupo de D´Aubuisson sostiene una reunión en la casa de Eduardo Lemus O´byrne. Saravia conoce de esta reunión, porque él mismo, saliendo de ahí, fue a pagarle al hombre que disparó contra monseñor Romero. Fue a pagarle por sus servicios”.


“Yo no conocía al tirador. Ese día lo vi yo en el carro, meterse al carro de barba. Y después le fui a entregar yo personalmente los mil colones que le entregó, que los pidió prestados D´Aubuisson a Eduardo Lemus O´byrne. En la casa de él estábamos nosotros cuando llegaron a decirle que… ¡A cobrar! Y Roberto D´Aubuisson jamás manejaba dinero. Le prestó mil colones a este para entregárselos.”


Eduardo Lemus O´byrne es un conocido empresario salvadoreño. Ha sido presidente de la Asociación Nacional de la Empresa Privada, propietario de granjas avícolas y un hombre muy conocido en los círculos empresariales centroamericanos.”


“El capitán Saravia insiste en que el dinero lo puso Lemus O´byrne. “Dio los mil pesitos. Yo mismo se lo fui a entregar. Llegué donde él y le dije, mirá, dice Roberto d´Aubuisson que no quiere saber ni mierda de vos, que te arreglés con tu jefe”.


El dinero se lo fue a entregar al estacionamiento de un pequeño centro comercial en el oeste de San Salvador, llamado Balam Quitzé. Ahí lo esperaba el tirador, ya sin barba, acompañado de Walter “Musa” Álvarez, un extraño hombre que murió asesinado poco después”.


“…Pero el tirador no salió del equipo de D´Aubuisson, sino del otro conspirador: Mario Molina, hijo del ex presidente Arturo Armando Molina. Mario Molina aportó el asesino, el arma y el equipo de seguridad.”



A  estas  alturas se conoce que el asesino de Monseñor Romero, fue el Guardia Nacional Marino Samayor Acosta  que en esa época, era uno de los Guardaespaldas  de Mario Molina, hijo del Coronel  Arturo  Armando Molina  que fue presidente de  la República  entre 1972-1977.


Se espera   que el gobierno salvadoreño, después de la Beatificación busque investigar  a los asesinos de Monseñor Romero y que sea judicializado esta acción de los “escuadrones de la muerte”.


Para este grandioso e histórico evento, el Vaticano ha contratado dos satélites para transmitir a nivel mundial, y en varios idiomas, el acto de la beatificación de Monseñor Romero que se realzará éste sábado 23 de mayo en San Salvador en el que participarán cardenales enviados por la Santa Sede e importantes jefes de estados.


La noticia fue confirmada por el secretario de Comunicaciones de la Presidencia, Eugenio Chicas. El funcionario también explicó que el Gobierno y la Iglesia Católica colocarán pantallas gigantes en diferentes puntos del país para la transmisión nacional del evento.


Con esta acción se desvirtúan los rumores que circularon en las redes sociales en los que organizaciones y medios de televisión aseguraron que la señal exclusiva del evento religioso había sido adjudicada  a la Telecorporación Salvadoreña TCS y que se habían excluido a algunos medios locales.


Chicas detalló que los preparativos para la celebración ya están listos y que varios presidentes de la región han confirmado su participación, entre estos Rafael Correa, de Ecuador y Orlando Hernández, de Honduras. A la Canonización de Monseñor Romero están invitados los familiares  del asesinado Arzobispo y según el hermano menor   de Monseñor Gaspar Romero, dijo que estará presente  en la  Beatificación  y junto a sus familiares  se siente emocionados.


Por su parte Maritza D´Aubuisson la hermana “del asesino intelectual Roberto D'Aubuisson” manifestó “su descontento por no haberla invitado la iglesia católica a la Beatificación de Monseñor, ya que ella se considera 'Romerista' “a pesar que su hermano el mayor Roberto D'Aubuisson  fue el acusado   del asesinato  de Oscar Arnulfo Romero  el 24  de marzo de 1980”. Maritza D´Aubuisson, dijo “estar convencida  de la responsabilidad de su hermano”.


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