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Opinión

Los militares hondureños deben entregar “el conejo” a El Salvador

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Los militares hondureños deben entregar “el conejo” a El Salvador

El 14 de julio de 1969  El Salvador inició una guerra de 5 días con  Honduras llamada la “guerra de 100 horas”  y donde El Salvador atacó los aeropuertos,  y aviones  de dicha nación. En esa época  Honduras se jactó  y dijo que tenía  la mejor aviación de Centroamérica   y  en “5 minutos  sus aviones llegaban al Océano Pacifico”.

El Salvador destruyó la aviación hondureña  atacando  con avionetas  y aviones  Mustang los aeropuertos hondureños. En 5 días  El Salvador ocupó varias poblaciones de Honduras  y la OEA de manera arbitraria detuvo  el avance de las tropas salvadoreñas.
A 48 años  de esa fecha, Honduras está repitiendo la misma historia con la ocupación de la Isla Conejo del Golfo de Fonseca  y los militares “bocones” –como siempre–  amenazan con la aviación  y provocan a nuestro país.

Isla Conejo es una diminuta isla de aproximadamente 0,5 km²1 (50 hectáreas) que se encuentra en el Golfo de Fonseca. La isla se encuentra bajo disputa y ocupada por Honduras, luego de un fallo de la Corte Internacional de Justicia de La Haya en 1992, en el cual El Salvador no reconoce dicha ocupación y reclama la isla como parte de su territorio.

En 1992, la Corte Internacional de Justicia (CIJ) determinó los límites de los bolsones (áreas disputadas) a lo largo de la frontera terrestre entre El Salvador y Honduras. La frontera terrestre entre ambos países fue delimitada en su totalidad en el año 2004. A diferencia de otras importantes islas del Golfo de Fonseca, la Isla Conejo nunca fue puesta a discusión en la delimitación pues se encuentra a escasos metros de la costa hondureña, muy dentro de su frontera territorial marítima. La isla, a pesar de su pequeño tamaño, representa un punto estratégico de valor naval-militar para Honduras.

Por su parte, las autoridades salvadoreñas alegan que la isla fue abandonada «inexplicablemente» por el ejército salvadoreño en el año 1983, lo que dio paso a que las fuerzas armadas hondureñas se apostaran en el lugar. Otra versión de agentes diplomáticos de esta nación apunta, a que «la ocupación hondureña fue producto de un acuerdo no escrito entre las fuerzas armadas de los países para impedir tráfico de armas para la guerrilla» durante el conflicto armado.

 Se  le olvida  a los militares hondureños, la historia de los salvadoreños  y la experiencia guerrillera  que tiene la población salvadoreña;  que no se confundan los militares   hondureños  con la Isla Conejo y que sepa  el partido ARENA  que ellos son los responsables  de esta situación, cuando en la década de los 80s,  los militares cobardes de Honduras  y El Salvador  se sortearon la ocupación de la Isla para  controlar  a la guerrilla del FMLN  y  su paso  por la isla. El partido ARENA también fue responsable de la perdida de los “bolsones” en la frontera cuando permitieron que Honduras  nos quitara esas tierras  y que según  el gobierno ARENA, esas poblaciones fronterizas, estaban ocupadas por guerrilleros.

La derecha política militar hondureña  siempre  se asocia  con la derecha  política militar salvadoreña  y debemos vigilarlos, ya que la Isla Conejo es cuestión de Honor, si  a Honduras   se niega  a dialogar  por la vía  diplomática, hay que recordar que hay otros caminos.

¡Fuera los militares  de la Isla Conejo! Este Islote pertenece  a los  salvadoreños. En 1969 fue López Arellano  y la “mancha Brava y ahora, los militares se quieren comer el Conejo”.



1 comentario:

  1. Interesante leer la opinión salvadoreña sobre Isla Conejo y la guerra del 69.

    Soy parte de una nueva generación en Honduras (nacido en el 78), sin embargo mis padres y abuelos estuvieron en la guerra del 69 y la perspectiva que tienen del conflicto es muy diferente a la que los salvadoreños tienen.

    Sin ánimo de "urgar el avispero", le comento que la opinión pública hondureña actual (según he percibido en los últimos años) y la opinión de mi persona, es que desde hace mucho tiempo hemos sabido que la isla Conejo pertenece a nuestro país Honduras. Igual opinión personas de generaciones anterires y estudiosos hondureños.

    La perspectiva hondureña en relación a El Salvador es que, al ser un país pequeño, en donde ya no caben en su país, sin salida al mar Caribe, una clase política desgastada y corrupta y con su economía en franca caída, es lo que podría ocasionar, como sucedió en el 69, una invasión salvadoreña a nuestro territorio, aunque poco probable, por la deplorable situación que actualmente atraviesa el país salvadoreño.

    Honduras es un país grande en tamaño en relación a El Salvador, relativamente despoblado, por lo que no tiene ningún sentido suponer que queremos adueñarnos de más territorio y precisamente quitárselo al país más chiquito de la región.

    Creo que somos un país pacífico en relación con nuestros vecinos y según nuestra percepción es que la guerra del 69, quien la originó fue el gobierno salvadoreño y pues obviamente no nos quedaríamos pasmados viendo cómo invadían Honduras, por ende se tuvo que responder militarmente para hacerlos retroceder en su ofensiva militar.

    Tengo información de primera mano (mi suegra, la abuela de mi esposa y una tía) andaban visitando El Salvador el día del famoso partido de fútbol por el cual llaman a dicha guerra la guerra del fútbol. Ellas fueron al estadio con otros amigos a ver el tal partido y recuerdan cosas horribles que personas del pueblo salvadoreño les hicieron ese día, en donde tuvieron que salir huyendo del estadio, sin haber terminado el partido, manejando a toda velocidad de regreso, huyendo de las terribles cosas que sufrieron y que no vale la pena comentar en este foro.

    En conclusión, pienso que en lugar de andar buscando fantasmas, El Salvador debería de preocuparse por su población y en mejorar cada día más la relación con sus vecinos, para que trabajando juntos como pueblos, bajo una estrategia de región, podamos tener un mejor futuro como compañeros y no como enemigos.

    Y para terminar, sépase que Honduras, en caso que ocurra una descabellada incursión salvadoreña por adueñarse de algo que no le pertence, definitivamente se deberá enfrentar de nuevo a un ejército hondureño dispuesto a defenderse, pero esta vez no con un ejército en pésimas condiciones como el que encontraron en el 69, sino que esta vez sería un enfrentamiento con el mejor ejército de Centroamérica y en el terreno más montañoso de la región, lo que replicaría sin duda el mismo o peor resultado para la nación salvadoreña, que tuvo que detener su invasión y retroceder, regresar las tierras que brevemente logró ocupar por su acción sorpresa y desgastar su país aún más, empobreciéndose terriblemente, para generar ese caldo de cultivo para una nueva guerra civil en ese país, que no merece tal destino.

    Saludos desde Tegucigalpa.

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